jueves, 30 de junio de 2011

Estación de la Esperanza

El tiempo es una noción perdida en estas tierras. La paciencia nata con la que cuentan, es necesidad elemental para sus modos de vida. Todo requiere de espera, nada es a las apuradas, se dedica el tiempo necesario y por qué no más, total hay de sobra y no hay apuro. Las mujeres, tienen el espíritu guerrero. Son ellas, las que cargan el peso de la historia en su lomo, con la mirada al piso.
En algún momento, levantan la mirada en búsqueda de alguno de sus hijos. El más niño, lo cargan en el aguayo, parece que sus cuellos inquebrantables y acostumbrados, balancean de un lado al otro mientras caminan con un perfecto equilibrio, aprendido o tal vez heredado, y el milagro de sus cabezas permanece intacto.
¿De qué manera mirarán ellas a las mujeres argentinas? ¿Cuál es la admiración de las argentinas hacia esas valientes mujeres?
Cuando le damos lugar a las diferencias para que existan, estamos creando muros. Muros que separan. Así vivimos creando límites por lo que nos divide. Y vivimos separándonos como personas. Y así vamos separándonos como humanidad.
La realidad del otro es también la propia, porque estamos todos en el mismo mundo. Hay realidades que no se pueden erradicar de la vida pero hay que aprender a convivir con ellas. Y esto es dejar de verlas como un enigma, algo ajeno a nosotros. Porque con lo diferente siempre tomamos distancias.
América Latina, es un mundo de situaciones, nos magnetizaría que no existan diferencias económicas, pero siempre va a haber diversidad en la vida, de todo tipo. A pesar que provenimos todos del mismo origen, con el tiempo, los hombres hicieron de las suyas y tuvimos diferentes destinos.
Somos una familia en el mismo mundo. Con distintos gustos, distintas costumbres, pero con los mismos significados. Con distintas historias, pero todas parte de una misma gran historia, la nuestra, la historia de la humanidad.

La Leyenda de Cachipampa en el Salar de Uyuni

Las montañas que abrazan al salar son dioses que están encantados con poderes distintos. Se dice que estos dioses vivían como el hombre poblando estas tierras, se encontraba una muchacha hermosa, sin riquezas; pero bella espiritualmente, su nombre era Tunu–apa.
Se encuentra como cerro a la cabecera del gran salar de Uyuni, ésta se había casado con Cuzco de origen noble este tenía riquezas y poderío que le habían dado un cierta ascendencia entre los demás.
Su carácter despótico, y su infidelidad ante Tunu–apa, hizo que su unión se viera afectada. Cuzco la engañaba con una adolescente llamada Kosuña, los dos en amoríos se entregaban al placer sin respetar a nadie.
Los pobladores rechazando tal situación llevaron a Tunu–apa ante el curaca Mundo que era la autoridad máxima, Cuzco sin respetar a la autoridad, injurio e insulto a Tunu–apa, ella al refutar la agresión hizo caer el sombrero de Cuzco, vino la ruptura, entre los dos, lo cual Tunu-apa fue caminado por la pampa de Aullagas llorando para llegar a su Ayllu donde vivía su padre Yllampu, ya vencida con el cansancio por la noche quedo dormida en la planicie, al despertar se encontró con la Pachamama, la madre tierra, a la cual le contó su desgracia.
La Pachamama respondió que ya lo sabía todo, y que Cuzco fue castigado, quitando todas sus riquezas y poderes por su padre Pachacamay, todo era trasladado al Sumac Orcko en vicuñas, y también Kosuña de castigo que guardaría sus riquezas en su corazón, que para que lo obtengan los hombres tendrían que sufrir sacando de la profundidad con el agua y los gases.
La Pachamama, al acabar de contarle a Tunu– apa le dijo, “tu te quedaras aquí en esta pampa para que seas útil a mis hijos y serás la mas bella de las montañas” después de decirle esto desapareció, Tunu–apa quiso moverse y no pudo y se fue convirtiendo en montaña, lloro tanto que sus lagrimas se convirtió en un lago que se mezclo con la leche blanca que salía de sus senos.
Se dice que aún llora cada vez, y sigue creciendo el salar maravilloso de Uyuni.
Fuente: Bolivia.net

sábado, 25 de junio de 2011

Estación Salar de Uyuni


Bolivia, es un país que maravilla. Los argentinos, tenemos la boludez de pensar que sólo el país del altiplano nos puede ofrecer manos esclavas y baratas para nuestro bienestar. Y otros, “sujetos” a su derechismo, gritan a cielo abierto “nos vienen a robar nuestro trabajo”.
La historia, testigo del saqueo y de la injusticia, vuela bajito en la altura boliviana. Las campañas de conquista, los terratenientes y las grandes corporaciones multinacionales, algún día tendrán que dar explicaciones de la pobreza que vive la región del Potosí.
Nuestra visita, tuvo hincapié en conocer el Salar de Uyuni y sus historias. Para ello, contactamos a la agencia Sumaj Jallala y pactamos la excursión de tres días por un costo de u$s 100 cada uno, con hospedaje y comida.

Día 1: El salar de Uyuni o de Tunupa
Es, con sus 12.000 km², el mayor desierto de sal del mundo. Está situado a unos 3.650 metros de altura en el Departamento de Potosí, en el Altiplano de Bolivia, sobre la Cordillera de los Andes. Participo en la elección de las Siete maravillas naturales del mundo.
El estrato salino del que está compuesto es muy puro y tiene una profundidad de 6 metros, este es producto de la desaparición de un mar, desecación que ocurrió hace 13.000 años, el mismo cubría todo el altiplano hasta el lago Titikaka
Se extiende de norte a sur, en la región sudoeste del territorio nacional, entre los paralelos 20 y 21º latitud sur y 68º longitud oeste. Contiene una reserva de 9 millones de toneladas de litio y otros minerales evaporíticos.
Dentro del Salar es posible encontrar multitud de “ojos”, provocados por las aguas salobres de lo que fue el lago de Tauca. Tienen un diámetro de 10 a 15 cms. y una profundidad de hasta 120 metros, entre los más grandes pueden observarse ojos de 3x2 metros.
En medio de este paisaje “loco” se pueden apreciar figuras poliédricas formadas por la fuerza eólica del viento. Sinceramente, nos sentimos maravillados por estos fuertes contrastes que se abren ante nuestros ojos, en cual obra de arte, se mezclan el blanco reluciente del desierto, el intenso azul del cielo, el agreste café lila de las montañas que lo circundan y las islas que están en medio de todo este panorama.
Con el atardecer, llegamos al “Hotel de Sal”, donde pasamos la noche con griegos, ingleses, judíos, franceses y algunos argentinos. Pues, la mesa, las paredes y toda la decoración del alojamiento están realizadas con bloques de sal horneados, sin dudas, una locura bien salada.


Día 2: Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa
Lo que más nos llamó la atención, fue la laguna Colorada, que se encuentra en el oeste del departamento a 4.278 msnm, con una superficie de 60 km2. Es un lago multicolor donde predominan los tonos rojizos, el rojo de sus aguas se debe a los sedimentos de zooplacton, fitoplacton y otros, que producen un colorido contraste entre el entorno, los flamencos y el rojo de la laguna.
Según nuestro guía, es también llamado el “Nido de los Andes”, ya que cobija a más de 30.000 flamencos de tres especies diferentes que nidifican en él y lo convierten en una de las mejores zonas del mundo para su observación. También alberga la población más grande de Parihuana Chica de Sudamérica.
El paisaje se hace aún más espectacular por la avifauna que se asienta en las aguas coloradas. Se observan tres variedades como ser: la parina chica o Chururu, el totoko y la parina grande. Estas aves hacen un alto antes de continuar el viaje al norte.
El recorrido hasta llegar a la Laguna Colorada permite pasar por el volcán activo Ollagüe (que lo pudimos observar) y la cadena de lagunas habitadas por flamencos. Cerca del lugar, entre las lagunas están las aguas termales del Chalviri que contienen agua salada que está a 30º C de temperatura.
En este sector, además, se pueden apreciar atractivos como las lagunas Chiar Ckota, Hedionda, Ramaditas y Salada, los cerros Ollagüe y Llicancabur, las formaciones pétreas de Jara Pampa y la fuerza térmica del Sol de Mañana.
Este increíble ecosistema permite apreciar una interesante fauna endémica como la Soca Cornuda y el extraordinario flamenco James que convive con las variedades de flamencos Andino y Chileno. La Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa es el sitio más importante donde nidifican estas especies. Por las inmediaciones habita también el Suri, amenazado por su extinción, junto a otros mamíferos, como la vicuña, llama, gato y zorro andinos.
La flora está caracterizada por la fuerte presencia de gramíneas (paja brava) y en sitios de mayor humedad se encuentran tholares y keñuas.
Javier, nos comenta que cuando el tiempo está nublado se produce el efecto “white - out”, donde el horizonte se difumina hasta desaparecer, convirtiendo en una tarea casi imposible el diferenciar la tierra del cielo.
Además, fuimos a la formación que se denomina “Árbol de Piedra”, que es un conjunto de formaciones rocosas, cuya evolución y forma se debe a la erosión eólica, creando escenas de paisaje natural surrealista. A su vez, dejamos el mundo blanco de sal y nos rodeamos de un panorama desértico de arena, pues, un recurso de gran interés para la contemplación de la obra de la naturaleza, que modeló formas y figuras. Aquí, pasamos la noche más fría del viaje.

Día 3: Reserva Nacional de Fauna Andina
A las 4:30 AM nos levantamos para desayunar y por la ventana del hospedaje, observamos la capa de nieve que había cubierto gran parte del paisaje. El frío, se hacía sentir en el cuerpo pero la geografía nos estaba regalando un momento único en este viaje.
Por el frío en el albergue y la oscuridad total, ni desayuno nos dio Javier. Asombrados y helados, partimos hacia lo desconocido.
¿A dónde nos llevaba la noche? De la negrura de las montañas brotaban nubes blancas. No flotaban, no bajaban: Brotaban. Allí estábamos. La nieve, golpeaba en la camioneta y los limpias parabrisas parecían quejarse del frío y dejaban de funcionar.
Las huellas del camino estaban cubiertos y Javier, nos decía “vamos a tener que regresar, la tormenta es muy fuerte”. No sólo era el mundo patas para arriba, sino que nuestro destino estaba en sus manos.
Los primeros rayos de sol pusieron cierto orden en el mundo. La nieve quedó atrás y llegamos a “Sol de Mañana”, un ombligo de agua donde fluyen aguas termales. Muy calientes para nuestros cuerpos helados, 40 grados, nos grita Javier. Eran las 8 de la mañana y nos sentamos a desayunar. Café, té, pan con manteca y dulce de leche.
La imagen parecía irreal, la nieve golpeando la tierra y el piletón exhalando vapores calientes. Marcos, efusivo, nos dice:
-Vamos a meternos.
-Yo no, hace mucho frío (Celeste)
-Te parece negro, ya nos metimos en aguas termales (Gonzalo)
-Esto es otra cosa ¿cuándo vamos a volver acá? Yo me meto (Marcos)
-Dale negro, ahí vamos (Gonzalo)
En ese ínterin, un grupo de brasileros que está llevando a cabo un documental audiovisual por los andes, nos entrevistó y dimos nuestro parecer sobre el presente y el pasado de América Latina y la locura de viajar por este hermoso continente.
Después, con el alma de vagabundos, nos sacamos la ropa y nos metimos al agua. Marcos tenía razón, era una gran película. La nieve seguía cayendo, los vapores trepaban al cielo y por nuestros cuerpos, el agua natural, corría trasparente y caliente. Sin dudas, una locura existencial.

sábado, 18 de junio de 2011

Estación Colchani


La Luz recorre el vasto e infinito vacío, creando y recreando formas, materia, universos…La luz al fragmentarse nos da los 7 colores del arco iris, cuyo espectro abarca toda la gama de luces, desde el infrarrojo, hasta ultra violeta… Kurmi
La población de Colchani se encuentra a las orillas del Gran Salar, a 22 kilómetros al norte de la ciudad de Uyuni. Sirve de acceso principal, conocida también como “Puerto Seco”, donde se observa la intensa actividad de extracción de sal en forma rudimentaria.
La red ferroviaria que cruza el pueblo de norte a sur influyó bastante en la economía del lugar por la cantidad de sal que transportaban en los vagones de carga hacia los centros urbanos.
Nosotros, pudimos apreciar las rústicas viviendas construidas con adobe y bloques de sal, techadas con paja brava. Estos materiales permiten conservar un clima cálido en su interior y así enfrentar las bajas temperaturas, que se registran durante todo el año en la región.
La presencia de paja brava en la zona, hace que el pastoreo de llamas, vicuñas y otras especies de mamíferos, sea frecuente. Más allá de lo natural, nos sorprendió el museo de sal y las figuras que decoraban dicho lugar.

Estación "Cementerio de Trenes"

Un lugar desolado y plagado de maquinarias ferroviarias antiguas o siniestradas que nos abre la puerta al pasado de Uyuni. Aquel de principios de siglo, cuando el auge de la minería apuró la llegada de los ferrocarriles a Bolivia.
Pero, como ocurrió en la Argentina y en toda América latina, el neoliberalismo feroz y los títeres políticos, degollaron la industria Nacional y vendieron hasta la propia alma de las patrias de este sector del globo.
Y es que visitar este panteón de fierros herrumbrados y abandonados da pie a imaginar todo aquello que esos trenes arrastraron a su paso. Se tiene la impresión de estar visitando unas ruinas arqueológicas, sólo que no se trata de vestigios de culturas milenarias porque éstas son unas ruinas deel reciente siglo XX.
Esos trenes que permanecen empequeñecidos por la inmensidad del altiplano, por el cielo impecable que los resguarda, abatidos por el feroz viento que a veces recorre por el lugar, se está convirtiendo en un peculiar atractivo turístico. Distinto a los maravillosos paisajes que caracterizan la zona, se trata más bien de un paraje hecho de herrumbre y olvido, de oscuros fierros y piezas.
Visitar el cementerio de trenes es como asomarse al desván de parte de nuestra historia, una historia que viajó en tren y que dejó más penas y vientos que riquezas prometidas.
Los primeros trenes... Precisamente la primera ruta tendida en Bolivia fue la del ferrocarril Uyuni - Antofagasta, en 1899. Por ella circulaban principalmente vagones cargados de plata, que salían de las minas de Huanchaca. Ese fue el principio de la ruta que hoy une a Oruro y Villazón, pasando por Tupiza Atocha y otros pueblos que han crecido pendientes del agudo silbido con que anunciaba su llegada el ferrocarril.
El tren llego a Bolivia con gran alboroto. La sola imagen de una locomotora era el símbolo inequívoco del progreso y por ende, motivo de una gran algarabía y pomposas ceremonias oficiales. Esa fiebre fue furtiva, pues pronto se supo que los trenes se llevaban mineral pero no traían más que cansados pasajeros y trabajadores. El progreso no llegó y los trenes se quedaron. El Estado los administro durante años hasta que fueron capitalizados por el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada.
Los trenes se convirtieron así en una parte fundamental de la vida de los pueblos. Un símbolo, sobre todo para los jóvenes: como no recordar los primeros viajes hacia otras ciudades, los vagones que traían de paso a bellas muchachas o jóvenes galanes, las historias de aventuras y personajes, de accidentes, de esperas interminables, de viajes increíbles en vagones atestados de contrabandistas que poco antes de llegar arrojaban sus productos por las ventanas para evadir los controles. El coche comedor invadido por estudiantes que volvían a visitar a sus madres, bebiendo y tocando guitarra, sintiéndose todopoderosos.
En el antiguo pueblo de Pulacayo la sirena suena todavía, en la hora exacta en que los mineros deberían ingresar a la mina. Sólo que ya no hay mineros, casi todos han emigrado y sólo quedan quinientos habitantes que se empeñan en preservar su memoria, como la sirena que marca las horas vacías. "Este es un pueblo de fantasmas -dice una mujer-, pero los fantasmas somos nosotros".
En Pulacayo se resume la vida histórica de Bolivia: la explotación minera llevó allí el primer tren del país; allí se enriqueció Aniceto Arce, uno de los barones del estaño que devino presidente de la Nación; allí llegó el legendario bandido Butch Cassidy atraído por las riquezas; allí se gestó uno de los movimientos sindicales más poderosos de Latinoamérica (La tesis de Pulacayo).
La sirena de Pulacayo aún despierta, en las polvorientas calles abandonadas, las huellas de esa historia. ¡Cuando vaya a Uyuni, aproveche en visitar este pueblo histórico puntal de la minería en Bolivia otrora.

miércoles, 15 de junio de 2011

Estación Villazón - Uyuni

La memoria la costruyen / abismos, (…) / ese pensamiento amargo / de contrabando y olvido, / que surge cuando soñamos / y la vida nos desata / sus nudos de realidad... Ana Merino

Desde Villazón a Uyuni hay unos 310 Km. y en Bolivia esa distancia la recorrimos en 9 horas, la carretera tiene pavimento hasta Tupiza y luego fue de tierra y en algunos casos ni siquiera hay camino. Cabe aclarar, que de los 12 Km. de ruta en el país vecino, sólo 2 mil están asfaltados. Evo, está llevando a cabo 2 mil Km. en estos últimos años de mandato.
Pasado esto, que no es una dificultad sino un entretenimiento, les aclaro que el viaje es increíble y los lugares por los que se pasan no son de película: trasmiten una paz y una sensación inigualable.
Llegados al pueblo, buscamos un hospedaje y por $20 bolivianos, le dimos descanso a nuestros huesos, ya que al otro día, teníamos que partir rumbo al salar y a otras maravillas que encierra el mundo blanco de Bolivia.
En esta localidad se encuentran los restos más importantes de maquinaria de ferrocarril que datan desde 1890, que pueden observarse en sus maestranzas, conocida como “El cementerio de trenes”. A 22 Km. se encuentra la localidad de Pulacayo, que fue muy importante en la producción de plata a fines del siglo XIX y en donde, se promulgó la internacionalmente conocida “Tesis de Pulacayo”, que reivindicaba los intereses de la clase obrera en Bolivia, observaremos también el primer tren que operó en Bolivia y otros que fueron asaltados por los famosos villanos americanos Butch Cassidy y Sundance Kid.
Pero claro, para que adelantarnos a los acontecimientos, si mañana será un gran día…

Estación La Quiaca – Villazón

¿Vuelve el polvo al polvo? ¿Vuela el alma al cielo? ¿Todos es vil materia, Podredumbre y sieno? Adolfo Bécquer


La carretera nos encontró otra vez, en un nuevo viaje. El norte argentino es el punto del partido y el final de una historia.
Pues, Marcos, acaba de recorrer en 84 días la Argentina de sur a norte, de Ushuaia a La Quiaca en bicicleta y ahora, emprendió un nuevo desafío, llegar a poder rodar con el “rayo” por Cuba, la isla socialista.
Por su cuenta, Celeste, pasó a visitar a unas amigas por Tucumán y Catamarca y fue al pueblo más extremo de nuestro país para reencontrarse con Marcos.
Por lo tanto, Gonzalo, partió de su pueblo natal hacia Villazón, donde hizo los trámites migratorios en el vecino país y se unió al grupo.
Un asado de despedida, junto a Javier y Marcela, los dueños del Hostel “el apolillo”, para dejar La Quiaca y nuestra querida Argentina (nos llevamos el gusto de la buena carne y todas las cosas buenas y todas las cosas cada vez mejores que nos van a pasar).

lunes, 29 de junio de 2009

Mi viaje en Bicicleta (Marcos Niggli)

Trato de expresar lo que siento, lo que pienso luego de llegar a una meta, después de cumplir un viajo sueño. Y encuentro sensaciones raras, emocionales por un lado, y físicas por otro porque al cansancio le sumo un poco (bastante) de apunamiento.
Aquí les dejo un link de donde pueden seguir mi loco viaje en dos ruedas por la Argentina. Espero que lo disfruten como lo hice yo.... abrazos!!!

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Prohibición del arco iris en el cielo americano

¿Civilización? La historia cambia según la voz que la cuenta. En América, en Europa o en cualquier otra parte. Lo que para los romanos fue la invasión de los bárbaros, para los alemanes fue la emigración al sur.
No es la voz de los indios la que ha contado, hasta ahora, la historia de América. En las vísperas de la conquista española, un profeta maya, que fue boca de los dioses, había anunciado: Al terminar la codicia, se desatará la cara, se desatarán las manos, se desatarán los pies del mundo. Y cuando se desate la boca, ¿qué dirá? ¿Qué dirá la otra voz, la jamás escuchada? Desde el punto de vista de los vencedores, que hasta ahora ha sido el punto de vista único, las costumbres de los indios han confirmado siempre su posesión demoníaca o su inferioridad biológica.
A fines del siglo pasado, un médico inglés, John Down, identificó el síndrome que hoy lleva su nombre. Él creyó que la alteración de los cromosomas implicaba un regreso a las razas inferiores, que generaba mongolian idiots, negroid idiots y aztec idiots.
Simultáneamente, un médico italiano, Cesare Lombrosos, atribuyó al criminal nato los rasgos físicos de los negros y de los indios. Por entonces, cobró base científica la sospecha de que los indios y los negros son proclives, por naturaleza, al crimen y a la debilidad mental. Los indios y los negros, tradicionales instrumentos de trabajo, vienen siendo también desde entonces, objetos de ciencia.
En la misma época de Lombroso y Down, un médico brasileño, Raimundo Nina Rodrigues, se puso a estudiar el problema negro. Nina Rodrigues, que era mulato, llegó a la conclusión de que la mezcla de sangres perpetúa los caracteres de las razas inferiores, y que por tanto la raza negra en el Brasil ha de constituir siempre uno de los factores de nuestra inferioridad como pueblo. Este médico psiquiatra fue el primer investigador de la cultura brasileña de origen africano. La estudió como caso clínico: las religiones negras, como patología; los trances, como manifestaciones de histeria. Poco después, un médico argentino, el socialista José Ingenieros, escribió que los negros, oprobiosa escoria de la raza humana, están más próximos de los monos antropoides que de los blancos civiliz ados. Y para demostrar su irremediable inferioridad, Ingenieros comprobaba: Los negros no tienen ideas religiosas.
En realidad, las ideas religiosas habían atravesado la mar, junto a los esclavos, en los navíos negreros. Una prueba de obstinación de la dignidad humana: a las costas americanas solamente llegaron los dioses del amor y de la guerra. En cambio, los dioses de la fecundidad, que hubieran multiplicado las cosechas y los esclavos del amo, se cayeron al agua.
Los dioses peleones y enamorados que completaron la travesía, tuvieron que disfrazarse de santos blancos, para sobrevivir y ayudar a sobrevivir a los millones de hombres y mujeres violentamente arrancados del África y vendidos como cosas. Ogum, dios del hierro, se hizo pasar por san Jorge o san Antonio o san Miguel, Shangó, con todos sus truenos y sus fuegos, se convirtió en santa Bárbara. Obatalá fue Jesucristo y Oshún, la divinidad de las aguas dulces, fue la Virgen de la Candelaria...
Dioses prohibidos. En las colonias españolas y portuguesas y en todas las demás: en las islas inglesas del Caribe, después de la abolición de la esclavitud se siguió prohibiendo tocar tambores o sonar vientos al modo africano, y se siguió penando con cárcel la simple tenencia de una imagen de cualquier dios africano. Dioses prohibidos, porque peligrosamente exaltan las pasiones humanas, y en ellas encarnan. Friedrich Nietzsche dijo una vez:
-Yo sólo podría creer en un dios que sepa danzar.
Como José Ingenieros, Nietzsche no conocía a los dioses africanos. Si los hubiera conocido, quizá hubiera creído en ellos. Y quizá hubiera cambiado algunas de sus ideas. José Ingenieros, quién sabe.

EDUARDO GALEANO.

jueves, 9 de octubre de 2008

9 de Octubre - Vía Argentina

Todos y cada uno de nosotros paga puntualmente su cuota de sacrificio, conscientes de recibir el premio en la satisfacción del deber cumplido, conscientes de avanzar con todos hacia el hombre nuevo que se vislumbra en el horizonte.”
Ernesto Che Guevara

La fecha, es histórica para quienes conocemos la historia, para quienes se interesan en ella y balbucean, entre líneas, la realidad latinoamericana. A siete horas en bus de Santa Cruz, estaba Evo Morales conmemorando el asesinato del “Comandante”, allí aún está la memoria del “Guerrillero Heroico”. Recuerdo, cuando en marzo, junto a Marcos, pisamos Valle Grande; las estrellas veteaban de luz el cielo de aquel pueblo serrano y el silencio y el frío materializaban la oscuridad. Era -no sé bien cómo explicarlo- como si toda sustancia sólida se volatilizara en el espacio etéreo que nos rodeaba, que nos quitaba la individualidad y nos sumía, yertos, en la negrura inmensa. No había una nube que, bloqueando una porción del cielo estrellado, diera perspectiva al espacio. La tierra, la Madre, brindó entonces su alimento de dignidad rebelde a otros colores y, como fragmentos de un espejo roto, la lucha tomó desde entonces la ropa del obrero, del campesino, del empleado, del otro amor, de la juventud, de la mujer, de la sabiduría que no se vende por comodidad o moda. La resistencia floreció, florece.
Nosotros, por lo tanto, estábamos preparando el viaje de regreso a la Argentina. Llegamos temprano a la ciudad “blanca” boliviana y en la Terminal, compramos el pasaje en la Empresa “Crucero del Norte”. Allí, la “emergencia económica” que circula amenazante en el mundo globalizado, toco el precio del boleto y en siete meses tuvo un aumento de $30 dólares. ¿Aumento que se distribuye en los trabajadores? No. Las arcas de las empresas se llenan y el dinero de los arancelados se desangra día a día.
En este viaje de vuelta, aprendimos que la palabra se pronuncia después de vivirla, “Tierra y Territorio”, no son solamente trabajo y alimentación, es historia, es pasado, es futuro, es barro, es raíz y si salvas esto ya lo salvas todo porque es la condición humana para evitar la masacre y la desmemoria.
A las 21 horas, dejábamos Bolivia, el país de la desigualdad. Donde salta a la vista la monstruosa desigualdad de los derechos y las fortunas y en dónde, la piel, más o menos blanca, decide la clase que ocupa el hombre en la sociedad.
Nostalgia, nos dio ver la bandera celeste y blanca en el alto mástil. Nuestra tierra estaba a un paso, cerca, nuevamente de sentirnos propios de nuestro lugar después de muchos meses, dónde el destierro placentero de rodar por América nos había prohibido: la identidad.
Después de muchas horas (36 o más) y después de muchos retenes policiales, donde la Gendarmería Nacional, revisa con meticulosidad a los bolivianos radicados en Argentina y a nosotros, por argentinos y “mochileros” sin recibir atención, llegamos a Buenos Aires, a Buenos Aires en llamas. En llamas por el calor y por la situación económica. Manifestaciones y calles cortadas, fue el escenario de nuestra breve bienvenida.
Aquí los dejamos con nuestro testimonio, huellas marcadas por el suelo latinoamericano. Podrán leer que en cualquier libro de técnica fotográfica, se puede ver la imagen de un paisaje nocturno en el que brilla la luna llena y cuyo texto explicativo nos revela esa oscuridad a pleno sol, pero la naturaleza del baño sensitivo con que esta cubierta nuestra retina no es bien conocida por el lector, apenas nosotros la intuimos, de modo que no se pueden hacer correcciones sobre la placa para averiguar el momento real en que fue sacada. Si presentamos el alba créanlo o revienten, poco importa, que si no conocen personalmente el paisaje fotografiado para nuestras notas, difícilmente conocerán otra verdad que la que les contamos aquí.
Los dejo ahora conmigo mismo; el que fui...
"Sabemos desde Espartaco y que a veces olvidamos: La humanidad encuentra en la lucha contra la injusticia un escalón que la eleva, que la hace mejor, que la convierte en más HUMANA". Subcomandante Marcos (4 de abril de 1.994)
Última Estación… Esperanza… combinación: línea roja Estación “Che Guevara” – línea amarilla Estación “Dignidad” – línea azul Estación “Libertad”.

miércoles, 8 de octubre de 2008

8 de octubre - Homenaje al Comandante (América Latina)

La última vez lo vi irse
entre humo y metralla,
contento y desnudo:
iba matando canallas
con su cañón de futuro.
Silvio Rodríguez

Seré breve en mi relato porque de todas formas, por más extenso que resulte, no alcanzaría para hablar de un hombre que no vivió por el triunfo sino por la pelea, la pelea de nunca acabar contra la indignidad y el hambre.
Ernesto Guevara, hacia lo que decía, decía lo que pensaba y pensaba como vivía. Creía, que en la revolución de América latina, en su penoso proceso, en su destino; y tenia fe en una nueva condición humana, en el hombre nuevo nacido de una sociedad centrada en la solidaridad, en el respeto y no en la codicia.
En el mismo sentido, contra el veneno de la codicia, el mas mortal, el que mata por dentro, el che dijo cuanto dijo, escribió cuanto escribió, vivió como vivió y murió como murió. Y este es el hombre "vivo" que la civilización del consumo no puede digerir aunque, comenta a este héroe de nuestro tiempo en una cabeza de gatillo libre, cuya imagen puede venderse imponentemente en los supermercados de empresas multinacionales.
El Che había elegido un puesto en la primera línea de fuego y había elegido por siempre: este es el insólito caso de un hombre que abandono una revolución, ya hecha por el y un puñado de locos, a empezar otra.
Han pasado ya cuarenta y un años que él fue atrapado vivo y asesinado en Bolivia. Hoy, mientras escribo estas líneas en Santa Cruz, la nostalgia me baña en cuerpo y alma.
Este es nuestro homenaje para un hombre que creyó que la condición humana no esta condenada al egoísmo y a la puta cacería del dinero. Nosotros, creemos que el socialismo no murió junto al muro de Berlín, porque todavía no era y que hoy, en el primer día de la larga vida que tiene por vivir.

Nota: esta breve reseña está dedicada a una mujer que con la capacidad de sacrificio de un cristiano de la catacumbas y con rigor de monje o de guerrero, ha sabido hacer con su paso firme una vida digna. Tiene una mirada limpia, como recién amanecida, como esa manera que miran los hombres que creen en su fuerza profunda y hermosa. Gracias, Inés, por enseñarme uno de los tantos caminos que tiene la vida: la dignidad.

5 de octubre - Vía Bolivia

Una vez que llegamos a Puerto Bello, caminamos hacia la terminal y tomamos un bus hasta la frontera con Bolivia. En el camino, sellamos el pasaporte de salida en la policía militar y nos dirigimos al puerto para cruzar la frontera, ya que es la única manera de hacerlo. Una vez en tierra boliviana, accedimos a migraciones y estaba cerrada pero un policía portuario llamo al personal autorizado y nos sello la entrada del país vecino.
Atrás dejamos al país que es un subcontinente dentro de sud américa. En nuestro breve paso, Brasil, el último país que abolió la esclavitud, practica en gran escala la esclavitud salarial y muchos son los descalzos de este gran país y en consecuencia, alrededor de 500 niños mueren de hambre por día. Nadie, en su sano jicio, podría exigirle a Lula Da Silva que cambie esta realidad en un ratito, pero mientras esa realidad continúe, y mientras continúe empeorando, la democracia seguirá resultando algo así como un espectáculo montado por y para una ilustrada minoría de minorías.
Una vez, en la ciudad de Guayaramírin y después de pasar la noche en un hotel, tomamos el bus hacia Trinidad, parada obligada para llegar a la tan ansiada Santa Cruz. Justamente, con el cordobés, estábamos hablando del peor viaje de este viaje tan loco que realizamos junto a Marcos, Celeste y Lucas por américa latina y habíamos coincidido que el más extenso había sido de Cusco a Lima (44 horas) y el más doloroso, por el defectuoso camino, el de Pasto a Mocoa pero nos equivocamos a precipitar el resultado sin llegar aún a la Argentina.
Este último tramo que realizamos, es sin dudas, si existe, el camino al purgatorio. El trayecto finalmente duró 52 horas y el camino, era similar al de Mocoa pero con menos intensidad, o sea: carretera de tierra con muchos pozos y mucho fango con piletones de agua, en el cual, el bus patinaba de punta a punta a lo ancho y más de una vez, con pico y pala, los choferes hacían camino al andar.
Los pasajeros, acostumbrados al dolor, a la humillación de ser transportados como ganado, no se quejaban. En tanto, nosotros, ya con la licencia vencida de tanto viajar, seguimos por el mismo camino, el de no protestar. Algunos, le caían duro al presidente Evo Morales, por la mala carretera y la risa se dibujaba en mi rostro. Pues, la región de Beni, a la cual pertenece este trayecto, el 1 de junio siguió los pazos de Santa Cruz y votó por la autonomía. Pues, es irrisorio caerle con la espada a un gobierno que esta sembrando el maíz desde hace pocos años cuando la historia boliviana señala que los gobiernos de turno, nada hicieron para mejorar dicho tramo.
Esta región, de origen Camba, nos enseñó el odio hacia los aymaras y coyas, como lo había mostrado la población de Santa Cruz en la visita que realizamos hace más de seis meses. Bolivia, racista entre sus hermanos, también sufre el racismo fronteras afuera, cuando deja la pachamama en busca de un mejor porvenir en tierras ajenas.
Este pequeño país nacido para sufrir, es una caldera. Por las altas temperaturas en esta mitad del país y por su realidad social. La gente de oriente, vocifera que su país está "viviendo momentos de incertidumbre" y los coyas, le dan nombre a la realidad: Revolución. Si éste es el infierno, está encantador.

Hasta la última Estación... Esperanza.

Más fotos en este nick: http://almaclandestina.spaces.live.com/photos/cns!688FE8E521F1C3BF!2603/

domingo, 5 de octubre de 2008

30 de septiembre - Estación Río Amazonas (Brasil)

A questão de saber se ao pensamento humano
pertence a verdade objectiva
não é uma questão da teoria,
mas uma questão prática...
Os filósofos têm apenas interpretado
o mundo de maneiras diferentes;
a questão, porém, é transformá-lo.
Karl Marx

El trayecto de Manaos a Puerto Bello, es un viaje que solo se puede hacer por el Rió Amazonas, ya que no hay carretera. Las embarcaciones disponibles te ofrecen por 85 dólares llegar a destino en 4 días, te brinda un espacio para colgar la hamaca, un desayuno, almuerzo y cena.

Embarcación… Se vencía la estadía de nuestro hotel a las 12 hs, pero la estiramos hasta las 13 hs, y finalmente nos despedimos del lugar para salir en busca de nuestro pasaje. Frente a frente con el vendedor comenzamos a negociar la rebaja con las pocas palabras en portugués que conocíamos y el resto, a señas, el resultado fue 70 dólares menos. Acabada la compra, el paso siguiente fue una lancha que nos llevaba al barco por unos 5 dólares, hasta aquí todo estaba bien. Pero una ves en el barco, nos encontramos con una mujer encargada del chequeo del pasaje, la que nos dijo', voce tiene 170 riales por persona o se bajan, uff que momento...se desato una fuerte discusión pero no hubo modo de hacerla entrar en razón.
Así fue como pechuga debió regresar al vendedor para pedirle tiques que diga 100 reales y pagado, puesto que en la compra inicial habíamos arreglado de palabra, nosotros imaginamos que el vendedor se comunicaría con el capitán o algo parecido. Pero esto aun no terminaría ahí, aunque teníamos el comprobante en mano, hubo llamados telefónicos a la agencia, al vendedor y después de un par de gritos dijo, Argentinos viajar pero comer poco.
Instalados en el lugar, se manifestaron suspiros y risas que reflejaban nuestro nuevo paso en la aventura.

El viaje (exterior e interior)… el ardiente sol quema los cuerpos que se dejan abrazar por los dedos de la estrella de fuego. El río, lleva sobre su lomo, las embarcaciones que la caminan, de norte a sur, de noche y de día. La flora y la fauna, de muchos colores y especies, colorean la retina de quienes la descubren.
En el marco de esos pasajeros curiosos y charlatanes, están el Cordobés y el Pechuga. Córdoba, con sus ansias de dormir, sueña y mira hacia dentro. Pechu, con sus ansias de escribir, sueña y se descubre, pensando hacia dentro. Pero no está sólo, su conciencia lo acompaña. Con ella habla, se pregunta y le responde, aunque en algunos términos no muy concretos. Con el relato vivo de la verdad, Radio Yiramundi 0.00 Mhz “Alta Fidelidad” y desde algún lugar del Amazonas occidental, los invito a éste gran teatro de locos, entre el Pechu y su conciencia:
Este necesario descubrimiento, revelación de la cara oculta bajo la máscara, es desde la esperanza y no desde la nostalgia, fundado en la solidaridad y no en la soberbia. En sí, buscando la relación de identidad entre el hombre y la naturaleza y las viejas costumbres de libertad. Todas estas inquietudes, me surgen a partir del inconformismo de la sociedad capitalista, que genera resignación, egoísmo, incomunicación; dejando intacta la imagen sin cambiar la realidad, prometiendo amor sin dolor y paz sin guerra.
Esta sociedad que tiende a consumir la “ideología de supermercado” que difunden los medios masivos de comunicación y que reduce las relaciones humanas al juego siniestro de la competencia y el consumo, apaga la chispa de encender conciencias y revelar la verdad… Siento un fuerte sonido en mi interior, como el golpe de campana que nos libraba de la tortura de la enseñanza escolar, estéril e ineficaz, de la historia oficial… ese sonido se transforma en voz que dice:
¿Puede un escritor, por mucho que arda su fueguito, contra el engranaje de la mentira y el conformismo? (conciencia)
Si la sociedad tiende a organizarse de tal modo que nadie se encuentre con nadie ¿Qué papel puede cumplir una literatura de vínculo fraternal y de participación solidaria? (Pechu)
C- mmm… mmm… aquí la que pregunta soy yo. Así que, respóndeme sin interrogantes
P- Es decir, los escritores buscamos interlocutores, no admiradores; ofrecemos diálogo, no espectáculo. Sé escribe a partir de una tanteo de encuentro, para que el lector comulgue con palabras que nos viene de él y que vuelvan a él como espiración y vaticinio.
C- ¿Qué sentido le otorgas a la… shiiiiuuyyyyrrrggggfffsccsiiuuuu… Se vocé realmente está precisando de ajuda en suas necesidades: sofrimento? Desemprego? Medo do futuro? Depressáo? Entao, por favor, nao esquica que há alguém que tem todo poder para enfrentar qualquer situacáo: Jesús Cristo o filho de Deus…
En tanto, el sol, paleta de óleo, pinta al cielo azul en rojizo. La tarde empieza a caer y nace la luna por el lado inverso, en esta atmósfera y luego de la interferencia de la radio “Exército de Deus”, los invito a la última parte del diálogo de “Pechu y su otro yo”
C- ¿El escritor, sólo vale cuando edita sus textos en tiradas de miles de ejemplares o sólo lo hace por oficio?
Uno escribe, en realidad, para la gente cuya suerte o mala suerte, uno se siente identificado: en mi caso, para los rebeldes, los maldormidos, los descalzos y humillados; pero la mayoría de ellos, no saben leer y entre la minoría que sabe ¿cuántos disponen de dinero para comprar un periódico?
C- E sua pregunta é ¿Para que sirve la palabra escrita? ¿Qué función cumple en la sociedad?
<! P- ja, ja, ja. Ahora que estamos navegando por el Amazonas, ya hablas portugués, sin dudas que eres una hipócrita.
Deja de reprocharme y contesta mi pregunta
P- La palabra es un arma y puede ser utilizada para bien o para mal. Uno cuando escribe, ofrece el testimonio de nuestros tiempos a nuestra gente, para ahora y después. Creo, que la literatura peleadora que perdura, se niega a barrer las cenizas y procura, en cambio, encender el fuego, diciendo, con el puño en alto “estamos aquí, aquí estuvimos; somos así y así fuimos.”
La noche, tiene luz propia. La luna y las estrellas alumbran el rumbo de la embarcación, que lentamente, navega entre los brazos verdes de la selva. Pechu, dejó de conversar con su conciencia y se deja estar, mirando al espejo que el río resplandece: a veces, la memoria, que va cambiando conmigo, me tiende trampas. ¿no resulta cómodo refugiarse en el pasado, cuando la realidad me da miedo o bronca porque no se parece a mis deseos? ¿Me refugio en el pasado que realmente fue o en el que invento, sin saberlo, a las necesidades actuales?
El viaje, me nutre por lo que elijo y también por lo que rechazo. Así, amplío el campo de mi mirada y así voy encontrando claves de creación y orientación para cuando llegue la hora del regreso. Cierro unas puertas pero abro otras. Es una penitencia y, a su vez, una libertad y responsabilidad, que tiene una cara negra y una cara roja: la cara negra toca la muerte y la cara roja, abanica el corazón.
Nota: este texto está dedicado a los escritores que en años de dictaduras rompieron con la máquina del silencio, con la pluma y el fusil en la mano. Especialmente, para el poeta Paco Urondo y los narradores Haroldo Conti y Rodolfo Walsh.
Hasta la Próxima Estación… Esperanza.
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sábado, 27 de septiembre de 2008

27 de Septiembre - Vía Brasil

Yo venho de terra fechada
Da terracha no interior
Ai vai minha alma vagabunda
Pensando cala forai mio
Manu Chao

Después de 2 noches em Caracas, decidimos partir hacia Brasil em bus, ya que cambiar dólares em Venezuela se hace imposible y más aún los cheques viajeros. Empezamos nuestro recorrido a casa, iba a hacer em avión pero por la imposiblidad de conseguir el dinero para el ticket, lo realizaremos por tierra, como lo hemos hecho a lo largo de América Latina.

O giramundo giramundo
O giramundo por favor
O giramundo giramundo
O giramundo que é mio

Por entonces, tomamos um bus de Caracas hacia Ciudad Bolívar, y corriendo, nos subimos al bondi que nos acercó a Santa Elena de Uairén. En este trayecto, padecimos 3 controles policiales y salimos ilesos pues, em tierra bolivariana, 9 fueron los chequeos policiales que nos realizaron em 11 días, sin dudas, la portación de rostro motivaba a los guardianes de la seguridad: `su porte nos obliga a proceder´ fue la frase magna de um oficial ante nuestra consulta.

Yo navegé mapo fechado
Yo caminé no alto mar
Yo chegaré a finisterra
Yo no soy de ningun lugar
Pues, sellamos la salida y posteriormente la entrada a tierra brasilera. De Paracaíba tomamos un bus de la empresa Eucatur `uma empresa feita por gente que ama e inverte nestra terra´ hasta Boa Vista y com 2 horas de intermedio, partimos hacia Manaus, donde nos subiremos a uma embarcación para sumergirnos em el apasionante mundo del amazonas hasta la ciudad de Porto Velho.

Yo no falo espanol
Yo no falo português
O desculpa minha gente
Yo so falo portunhol
En esta estación, recorrimos 2338 km a lo largo de Venezuela y norte del Brasil, em el cual gastamos cada uno $107 dólares. Muchas fueron las horas em el bus y muchas más nos esperan hasta Argentina, pero como hemos repetido en varias ocasiones, pase lo que pase, sea lo que sea, a nuestra manera.
O giramundo giramundo
O giramundo por favor
O giramundo giramundo
O giramundo que é mio

Hasta la Próxima Estación... Esperanza.
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23 de septiembre - Estación Caracas (Venezuela)

"Las buenas costumbres, y no la fuerza,
son las columnas de las leyes;
y el ejercicio de la justicia
es el ejercicio de la libertad."
Simón Bolívar

El Distrito Federal venezolano es sinónimo de rojo, de rojo sangre, de revolución permanente. No hay una persona que en diálogo, no hable del Comandante Chávez, tanto a favor como en contra.
Ahí llegamos, pasado al mediodía y nos dirijimos al Ateneo Popular, donde se alojó Gamu en su breve paso por Caracas pero no tuvimos la misma suerte o desgracia, porque el italiano de la recepción no nos brindó lugar.
Camino al metro y con los 20 kg de la mochila a cuestas, nos cruzamos con René, un argentino que habíamos conocido en Chichiriviche y rumbeamos juntoas a la pensión donde se estaba hospedando.
El cordobés, pasó por la Coordinadora Simón Bolívar, donde camaradas de `El Culebrón Timbal´ habían intercambiado proyectos para llevar a cabo en el campo popular. En tanto, fui a parcar con unos `locos´ al museo de Bellas Artes pero algunas lloviznas procuraron un mal día para vender.
En ese interín, me cruce con el `polaco´, otro argentino que había compartido noches con Marcos en el malecón de Choroní y el cual me habló muy bien del negro. Marcos, hombre humanista si los hay, en donde el respeto hacia el prójimo es su mayor bandera. Y si hablamos de HUMANOS, con mayúscula, el Che Guevara no puede estar afuera de estas líneas.
Sin dudas, Venezuela, es el país que más resalta la figura del Comandante de los desposeídos, está presente en cada discurso de Chávez y altos carteles de publicidad, anuncian la `misión Che Guevara´ sobre el socialismo del siglo XXI.
En nuestro recorrido, hemos observado que el Che vive en los pueblos oprimidos de América y en Venezuela, encontró el asilo político de la nueva era socialista. Hasta la victoria, siempre. Patria, Socialismo o Muerte.

Hasta la Próxima Estación... Esperanza.

lunes, 22 de septiembre de 2008

19 de Septiembre - Estación Choroní (Venezuela)

Vamos disfruta el presente ya!.
Nada en la vida es para siempre hermano,
escucha la voz de esta gente que dice:
nada en esta vida nos pertenece para
siempre; disfruta el presente, nada de
la muerte te salvara y no olvides abrir
tu mente, para ser feliz hay que sacudirla fuerte !
A.N.I.M.A.L.

Luego de unas escalas obligadas en Valencia y Maracay, llegamos al pueblo. Abanderados de una pareja local, caminamos hasta Playa Grande, sitio en donde instalamos las carpas para dormir las 4 noches de estadía. La bahía es apasionante, diría una de las mejores playas que hemos conocido a lo largo de latinoamérica y la gente, muy festiva, le dió color a la naturaleza viva.
Nuestros días, fueron transcurriendo pausadamente, mientras el cordobés paseaba con las artesanías, toldo por toldo, quién les narra, hacía taller para abastecerlo de mercadería.

Busca siempre una sensación
que sacuda tu corazón con calor,
con amor, destruye al bajó, sigue
el ritmo Chalón, Chalón.
Sube todo lo que puedas,
llega hasta donde tu quieras,
nunca mires para abajo y sigue siendo
un LOCO, LOCO, LOCO. Ahí va!. Dejala!.
Es solo una forma de liberarte!.
Sin dudas, seguimos las huellas firmes que dejaron, Mar y Cel, por estas tierras. Aquí, hablando con algunos artesanos, recuerdan el paso de éstos yiramundis con gratitud y afecto. Ahí, vamos nosotros por la misma senda.

Los mitos... mi relato responde a la verdad; ni más ni menos. Cuando el enemigo está a la vista, hay que presentar batalla y si tienes el cálculo de sus fuerzas tras atractivo reconocimiento, hay que imponer la prestanza.
Joya vieja!. Estamos de fiesta!.
Chido, simon, late bien cabrón!,
Recuerda que en cada puto rincón
de este planeta hay algo que espera por vos!.
Cual es, cual es tu forma de ser ?
Cual es tu mejor forma de estar?

Nos habían manifestado, Mati y Lucho, de la sucia policía venezolana y nosotros, caímos en sus manos en este pueblo. Eran 3 efectivos y uno de ellos me sacó $700 bolos del bolsillo de la mochila y empezó la discusión. Fue larga la escena con altos tonos de voz, hasta que finalmente, me introducí en el móvil y agarre el fajo de bolívares que estaban acostados en el piso de la camioneta.

Hoy puedo estar donde nunca
iba a imaginar, desde acá te puedo ver,
Ay! Fíjate que LOCO, LOCO, LOCO!
Trae toda tu energía,
ponla junto con la mía,
que la noche se haga día
y ya se puso LOCO, LOCO, LOCO!

Hemos entendido, a lo largo del viaje, que el hombre ha de sufrir al dejar este mundo igual que el haber venido. La madurez, en estos casos, lo es todo. Nos somos los primeros que procurando lo bueno, sufrimos lo peor.

Ahí va! Dejala! Es solo una
forma de libertad.
Ahí va! Dejala! Sigue siendo
un LOCO, LOCO, LOCO...!
En fin, si hacía falta caer presos por esta injusticia, allí íbamos. Cantando, contando leyendas, riéndonos de los lívidos palaciegos, oyendo a pobrecitos hablar de la corte y de la justicia; y hablando con ellos de quién pierde y quién gana, quén sube y quién cae; fingiendo entender los misterios de las cosas, cuál si fuésemos espías de los dioses y, encerrados en la cárcel, veríamos pasar bandos y partidos de los poderosos que suben y bajan con la luna, con la verdad y con la mentira porque todo es mentira en este mundo. Todo es mentira en verdad. Mentira es la mentira, mentira es la verdad en la alta suciedad.

Hasta la próxima Estación... Esperanza.