miércoles, 17 de septiembre de 2008

10 de Septiembre - Estación Cartagena de Indias (Colombia)

E' un mondo difficilee
vita intensa
felicita' a momentie
futuro incerto
il fuoco e l'acqua
con certa calmaserata
di ventoe nostra piccola
vitae nostro grande cuoreTonino Canotone

Desde que despertamos el día hasta llegar a Cartagena, pasaron 12 horas: de Capurganá a Turbo 3 hs - de Turbo a Montería 4 hs - de Montería a Cartagena 5 hs. Pues, al llegar, nos instalamos en el hotel "Terminal" por $20 mil pesos y contemplamos el aburrido empate entre Argentina y Perú.
La ciudad es fascinante, al sur está el barrio obrero, poblado por afrocolombianos, que abarcan el 80% de la población de dicha ciudad; al norte, las babilónicas construcciones le dan el lujo y el brillo a la costa caribeña; al este, se encuentra la ciudad amurallada y el Castillo San Felipe y al oriente, la ciudad es simplemente la ciudad: comercios, semáforos, cancos y autos, muchos autos.
Eduardo Galeano, en "Bocas del Tiempo" confesó un secreto que la ciudad le confió en su breve paso "si alguna vez la obligaban a dejar la mar, también eligiría morir; como murió su abuela". Reina y señora fue la ciudad de Cartago, en las costas del África. Sus guerreros atacon Roma y cerca estuvieron de aplastarla. Roma se vengó y juro exterminarla. Cartago cayó. Seis día y seis noches duro el incendio. Los legionarios romanos barrieron las cenizas y cubrieron la tierra con sal (al mejor estilo Carlos Bilardo), para que nada ni nadie más naciera allí.
Por entonces, la ciudad de Cartagena, en las costas de España, es hija de aquella Cartago y es nieta de Cartago la ciudad de Cartagena de Indias, que nacio mucho tiempo después en las costas de Colombia.
En estas costas estuvimos, en América. Disfrutando de sus cálidas aguas, de su asfixiante calor y de la amabilidad de su gente. El mundo nos enseña, día a día, cosas nuevas. El mundo es una caja de sorpresas que se abre con total facilidad y no hay que temerle a la locura, si te acerca a la felicidad-, y su realización en el amor a lo cercano, a los paisajes, al aire de una urbe que "como una estrella lejana, huye de la frivolidad". Sí, camaradas, la vida es tal como aquí la cuento. Esto es lo que hoy nos brinda. Hay que saber derrotar el dolor con el placer y el pensamiento. Hay que seguir sintiendo contra todos y contra todo. Hay que saber que uno no está sólo en este mundo pero que el mundo que construímos a diario, sólo depende de nosotros.

Hasta la Próxima Estación... Esperanza.
Más fotos en este nick: http://almaclandestina.spaces.live.com/photos/cns!688FE8E521F1C3BF!2466/

Comparte esta entrada

votar

No hay comentarios: