miércoles, 22 de junio de 2016

Fragmento de 10.6 segundos

Abrir el tupper y encontrarme en el Mundial ´86. Pues, tengo la honestidad de recordarlo, toda la vida y el deber de la memoria. A Maradona, le debo lo dos goles a Inglaterra y jamás lo voy a juzgar con lo que hace con su vida pero si le voy a agradecer lo que hizo con la mía…


“Antes de tocar por última vez el balón con su pie izquierdo, a las trece horas, doce minutos y treinta segundos del mediodía mexicano, el jugador argentino ve que ha dejado atrás a Peter Shilton; ve que Jorge Valdano arrastra la marca de Terry Fenwick; ve que Peter Raid, Peter Beardsley y Glenn Hoddle han quedado en el camino; ve a Terry Butcher que se arroja a sus pies con los botines de punta; ve a Jorge Burruchaga que frena su carrera con resignación; ve a Héctor Enrique, todavía clavado en la mitad del campo, que cierra el puño de la mano derecha; ve a su entrenador que salta del banquillo como expulsado por un resorte y al otro entrenador, el rival, que baja la mirada para no ver el final del avance; ve a un hombre pelirrojo con una pipa humeante en la primera bandeja de las gradas; ve la línea de cal de la portería contraria y recuerda el rostro del empleado que, durante el entretiempo, la repasó con un rodillo; ve nítidamente a su hermano el Turco que, con siete años, le echa en cara un error que cometió en Wembley en un jugada parecida, ve los labios sucios de dulce de leche de su hermano cuando dice: 

“La próxima vez no le pegues cruzado, boludito, mejor amagále al arquero y seguí por la derecha»”.



Ve el rostro de su hermano con la luz de la cocina donde ocurrió la escena, ve la picardía con que lo miraba; ve, detrás del arco, un cartel que dice Seiko en letras blancas sobre fondo rojo; ve las uñas pintadas de verde de su primera novia, el día que la conoció, y ve a esa misma chica, ya mujer, amamantando a una niña; ve una pelota desinflada y se ve a él mismo, con nueve años, que intenta dominarla; ve a su madre y a su padre que arrastran, con esfuerzo, un enorme bidón de kerosén por una calle de tierra en la que ha llovido; ve una taquilla, en un vestuario de La Paternal, que lleva su nombre y su apellido en letras flamantes, ve su orgullo adolescente al leer por primera vez su nombre y su apellido en la taquilla; ve un estadio, sus tablones de madera, y ve también que un día el estadio entero, y no solo la taquilla, llevará su nombre.

El jugador argentino ha controlado el aire de sus pulmones durante nueve segundos, y ahora está a punto de soltar todo el aire de un soplido.

Al revés que todos los rivales y compañeros que ha dejado atrás, él puede respirar con su pierna izquierda, y también puede intuir el futuro mientras avanza con el balón en los pies. 

Ve, antes de tiempo, que Shilton se arrojará a la derecha; ve la intención segadora de Terry Butcher a sus espaldas, se ve a él mismo, muchos años más tarde, con un nieto en los brazos, visitando la entrada del Estadio Azteca donde se levanta una estatua de bronce sin nombre: solo un jugador joven con el pecho inflado, un balón en los pies y una fecha grabada en la base: 22 de junio de 1986; ve una rave en Londres donde dos chicos de quince años escapan de una multitud que se burla; ve un departamento en penumbras donde solo hay una mesa, dos amigos y un espejo sobre la mesa; ve a una muchacha en una playa del trópico que se deja besar por un chico que lleva puesta una camiseta argentina; ve un enjambre de periodistas y fotógrafos a la salida de todos los aeropuertos, de todas las terminales, de todos los estadios y de todos los centros comerciales del mundo; ve a un niño embobado con un videojuego en la ciudad de Leicester, mientras su hermano vigila por la ventana que no aparezca el padre; ve el cadáver de un hombre viejo que ha muerto en Ginebra ocho días antes de ese mediodía, un hombre que también ha visto todas las cosas del mundo en un único instante.

Ve Fiorito de día; ve Nápoles de tarde; ve Barcelona de noche.


Ve el estadio de Boca a reventar y él está en el medio del campo pero no lleva un balón en los pies, sino un micrófono en la mano; ve a un anciano en el aeropuerto de Cartago, que espera a su hijo en el último vuelo desde México, para abrazarlo y consolarlo; ve un tobillo inflamado; ve a una enfermera de la Cruz Roja, regordeta y sonriente; ve todos los goles que ha hecho y los que hará; ve todos los goles que ha gritado y los que gritará en su vida entera; se ve, con cincuenta y tres años, mirando desde el palco la final del mundo en el estadio Maracaná; ve el día que verá a su madre por última vez; ve la noche en que verá por última vez a su padre; ve crecer a todos los hijos de sus hijos; ve los dolores de parto de una mujer que está a punto de parir un niño zurdo en Rosario, un año y dos días más tarde de ese mediodía mexicano; ve un espacio mínimo, imposible, entre el poste derecho y el botín de Terry Butcher. 


Cierra los ojos. Se deja caer hacia adelante, con el cuerpo inclinado, y se hace silencio en todo el mundo. 

El jugador sabe que ha dado cuarenta y cuatro pasos y doce toques, todos con la zurda. Sabe que la jugada durará diez segundos y seis décimas. Entonces piensa que ya es hora de explicarle a todos quién es él, quién ha sido y quién será hasta el final de los tiempos.”

* Por Hernán Casciari
* Relato publicado en la revista Orsai.
* Este post, explica porque en cada viaje llevo la casaca 10 del “Pelusa”.

Lee el post: Estadio Azteca 

miércoles, 8 de junio de 2016

La gente que me gusta...

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.


 Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme.
La gente que tiene tacto.

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.

A estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.


La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía, contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.


Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.

MARIO BENEDETTI

miércoles, 1 de junio de 2016

Pedalear en la Altura

En la web pedaleando ruta 40 redactaron un informe sobre los cuidados que hay que tener en cuenta a la hora de encarar un viaje por las montañas.
Nosotros, sufrimos varios síntomas de los que se reflejan en el artículo, que dejaremos a continuación para que los biciviajeros se hagan carne de estas palabras...

Buenos vientos...

Nota:click


lunes, 23 de mayo de 2016

Córdoba en Bicicleta: Regreso a San Marcos

Lo mejor de los viajes es lo de antes y lo de después.
Maurice Maeterlinck.

Depende de que lado se lo analice, un viaje empieza y termina y vuelve a empezar. Por que el regreso a un lugar, no quiere decir, explícitamente, que uno haya terminado o llegado.


Pues, citando al maestro Eduardo Galeano, recordar, del latín re-cordis, es volver a pasar por el corazón. Y los viajes, pasan una y mil veces por el corazón y la mente, luego del destino marcado en el mapa.
Y en esta disyuntiva, regresar a San Marcos, no fue más que acordar el acto con las palabras, que también viene del latín: a (proximidad) y cordis (corazón). Es decir “unir los corazones”.
Y así, pedaleé por la Ruta 28 hasta el cruce con la Ruta 38, que me iba a depositar en los aposentos de San Marcos, una vez que gire los 119 kilómetros de distancia, entre un punto y el otro.
Ahora que lo escribo percibo la poca distancia trazada en el mapa, cuando el googlemaps te marca el tiempo en automóvil: 1 hora y 34 minutos. Y sabiendo que en bicicleta, en este recorrido, dejé el alma y el cuerpo para llegar a destino.
Las ondulaciones, el viento cruzado (en contra de mi humanidad), el cansancio y el dolor persistente en la rodilla derecha, fueron mis demonios a vencer en aquella nublada tarde cordobesa.
Convencimiento y fortaleza mental, fueron los argumentos para seguir en cada pedaleada y sobrellevar el espíritu de un guerrero. Pues, en estas circunstancias, uno mismo es el factor de energía.
Nadie, hará por uno el esfuerzo que se necesita para sobrellevar ese camino. Así es y así se disfrutan los viajes en bicicleta. Todo se simplifica a uno mismo: pedalear, descansar, alimentarse, hidratarse. Así, cíclicamente a lo largo del recorrido.


¿Y que nos queda? ¿Qué recordamos? ¿Fotos? ¿Paisajes? ¿Qué hay al fin de este viaje? Pues, viajar en el llano, ser un transeúnte más, respirar las calles, sentir los aromas, vivir con los colores, hablar con la gente y compartir un mate en una esquina, lo guardaré en mis recuerdos.

Así, son mis viajes. Así, me gusta vivir. Actualizándome. Nutrirme del otro. Ser parte del Todo. Hasta el infinito y mucha más carretera.

martes, 17 de mayo de 2016

Mi libertad no huele a shopping


Lleva sólo aquello que puedas cargar contigo,
para no tener que ir perdiendo cosas por el camino.
Lleva sólo aquello que puedas cargar contigo,
pero por encima de todas las cosas,
nunca te olvides de ti mismo.

- Arnau de Tera -

jueves, 12 de mayo de 2016

Córdoba en Bicicleta: Cabalango

“La aventura es un camino. La aventura real – autodeterminada, automotivada y a menudo riesgosa- te fuerza a tener encuentros en carne propia con el mundo. El mundo tal como es, no como te lo imaginas. Tu cuerpo va a chocar con la tierra y tú serás testigo de eso. De esta manera te verás obligado a lidiar con la bondad ilimitada y la crueldad insondable de la humanidad –y quizás te darás cuenta que tú mismo eres capaz de ambas. Esto te cambiará. Nada será blanco y negro nuevamente”.  Mark Jenkins


Era momento de partir. Después de respirar el aire libertario en el Museo del Che Guevara, me esperaba la carretera en todo su esplendor. Sol y viento en contra.
No siempre, el escenario es el propicio para rodar en dos ruedas, a veces o siempre, la naturaleza nos pone a prueba el carácter, la autodeterminación, el amor propio y sobre todo, la superación constante.
“Aneurisma”, había leído por ahí, que “cada momento puede ser el último”, y así arranqué, sin la menor premonición, en total ignorancia del futuro. Pedal y más pedal, para enfrentar al fuerte viento que cruzaba mi proyección. Y los carteles de kilómetros recorridos que disminuían en dirección a Villa Carlos Paz.
Una vez llegado a la rotonda de Falda del Carmen, me senté en la sombra para darle aire a mis pulmones y a mis piernas. Extenuado, por cierto, por primera vez en el viaje. El viento, que siempre fluye y que es un gran compañero rutero, me estaba dando una gran paliza.
Y escogí la libreta de la alforja, para alimentar mis pensamientos y leí una frase de Freya Stark: “Viajar logra lo mismo que los buenos novelistas consiguen hacer con la vida cotidiana cuando la enmarcan como si fuera una foto en un portarretratos o una gema en un anillo, de manera que las cualidades intrínsecas de las cosas se vuelven más claras. Viajar logra hacer eso con la materia de la que está hecha nuestra vida cotidiana, dándole los contornos nítidos y significados del arte”.
Levanté la vista y rodeado de árboles y sierras, me dí lugar a disfrutar el cansancio en mi cuerpo. Y me vi desde otra perspectiva, emocionado por el presente a pesar de lo que aún me restaba por llegar.
Así, enfrentando al viento y a mis propios miedos, pedaleé hasta la intersección de la Ruta 20. Frené en la colectora y escogí doblar hacia la izquierda, en busca de la conexión que me deposite en la Villa para luego seguir viaje hasta Cabalango.
Pues, el viento, seguía en su papel de enemigo íntimo. Y la autopista, con sus ondulaciones, provocó más que una desazón en el trayecto. Hasta que llegué a la Avenida San Martín y propicié descansar junto al río San Antonio.
Veinte kilómetros me separaban de Cabalango y del tan esperado encuentro con Martín, en donde iba a descansar en mi estadía en aquella localidad. Y ya con el viento del otro lado del dique, todo se veía más encantador.


Con el cansancio a flor de piel, avance sin obstáculos hacia Tanti, por la Ruta 28. Y visualicé el cartel que indica Cabalango y giré por la callecitas de la sierra para abrazarme con Martín y dejar que el destino se haga presente.
Y allí, la distancia nos acercó y nos sentimos vivos en una sensación de no haber perdido tiempo. Como decía Prado, en el film “Un tren nocturno a Lisboa”, en donde había preguntado si el alma era un lugar de los hechos o si los hechos alegados eran sólo las sombras engañosas de historias que nos contamos, sobre los demás y sobre nosotros mismos…
¿Tú que dices?

Próxima Estación, San Marcos

viernes, 6 de mayo de 2016

Estación Museo Che Guevara

"Toma, es sólo un corazón,
tenlo en tu mano
y cuando llegue el día,
abre tu mano para que el sol lo caliente..."
Che Guevara

La clara razón de mi visita a Alta Gracia, fue la mera presencia de la casa Villa Nydia, donde el Comandante y su familia, vivieron algunos años por la salud del por entonces Ernestito.
En bicicleta, con el equipaje listo para seguir por la carretera, me hice un lugar para la memoria y la historia. Y llegué con la emoción de un niño y con el aprendizaje de la vida.


Desde La Higuera a Valle Grande, de Santa Clara a La Habana, de América Latina a Alta Gracia y la extrañable transparencia de su querida presencia. En todos los caminos, su imagen, vertiente de colores y luz para un mundo más justo y verdadero.
Pues, caminé despacio, delicadamente cada habitación del museo-casa. Me hice carne de su pasado y presente, respirando su infancia y juventud.
Me puse en su mirada, que se reproducía en mí, y desde esa perspectiva, absorbido me reflejé en él. La forma en que veía y que ha aparecido - pensé - nunca había sido así durante un minuto en mi vida. No en la escuela, no en la universidad, no en mi práctica. ¿Es lo mismo con los demás: que no se reconocen a sí mismos desde el exterior? ¿Que la reflexión parece como un escenario lleno de distorsión grosera? ¿Que, por el miedo, que tenga en cuenta una brecha entre la percepción que los demás tienen de ellos y la forma en que se experimentan a sí mismos?


Y entre tantos interrogantes, me detuve en “la poderosa” y esa gloriosa moto que lo llevó a rodar por el cono sur de América junto a Alberto Granados. Que linda locura llevaban estos tipos –pensé en voz alta- y un empleado del museo, me dijo “vos también tienes la tuya, que llegaste en bici hasta este sitio”. Y me reí, claro, separando las grandezas del Ché y su brazo libertario.
Y me senté en el patio, junto a él, manipulado por un artista, con un habano en la mano, saboreando el tabaco y con la mirada limpia. Ahí, me despedí de Alta Gracia y agradecí su presencia. Su legado. Su historia.


Porque si no creyera en el delirio, en la esperanza de sus palabras y de sus actos, todo mi caminar por América, sería una mochila de fotos y anécdotas y dejaría a un lado, el aprendizaje de los barrios vulnerados, de la lucha constante de las clases trabajadoras, el respeto a la madre tierra y sobre todo, el valor de las relaciones humanas.
Aquí, es cuando me miro hacia adentro y agradezco los kilómetros que llevo en el corazón y en el pensamiento, para ser un servidor de la nueva era.


Próxima Estación, Cabalango   

lunes, 2 de mayo de 2016

Córdoba en Bicicleta: Alta Gracia

De nada importa lo que un día hiciste.
De nada importa lo que un día viviste.
De nada importa quien un día fuiste.
Sólo importa todo lo que aprendiste.
- Arnau de Tera -

El sol, tenue, entró sin permiso por la ventana de la vieja hostería y me despertó, su inmensidad. Al mismo tiempo que las flores abrían sus pétalos y los pájaros cantaban su himno mañanero.
Doña María, ya andaba por los pasillos de su hospedaje, haciendo el desayuno a cuatro futuros serviles de la Patria, que con la cabellera rasurada y con la mirada ceñuda, tenían que acudir a sus estudios militares.


En tanto, me acerqué al comedor a servirme el desayuno y María, amablemente, me acercó el café, el pan y el dulce. “Coma bien mi hijo, que tiene que esforzarse en el camino” me dijo con voz de abuela y agregó “¿hasta donde va?”.
Su mirada limpia, me brindó confianza para pedirle que se siente conmigo y le contesté “Hasta Alta Gracia pero si el camino me presenta otro sitio, hasta allí entonces”. Sin entender mucho de lo que le decía, sugirió que vaya con cuidado y que iba a rezar por mí. Le agradecí su amabilidad y me despedí con un beso y un abrazo.
Ya con el equipaje en la bici y con una leve llovizna que limpiaba mi cara, salí a pedalear por la Ruta 38 hacia el sur de Córdoba. Los 16 kilómetros que me separaban de Cosquín, iban a hacer claves para los 70 kilómetros de la jornada. Y pedal contra pedal, me acerqué a la ciudad del Folclore y del Rock Argentino. El río, del mismo nombre, recorre el contorno de la ciudad y por la carretera, se puede apreciar el Cerro Pan de Azúcar, llamado por los pueblos originarios del lugar “Supaj Nuñu” (Seno de Mujer).


Así, me empapé de esta ciudad, de la imprenta de sus paredes ilustradas y maquilladas con arte callejero y de su entorno natural, que avasalla a cualquier ser vivo. Santa María de Punilla y Bialet Massé, fueron las postas de los kilómetros siguientes. Hasta llegar al lago San Roque y su inmensidad.
Allí, relaje la mirada y la intensidad del cuerpo. Sentado al lado del camino, me dejé llevar por el pensamiento y escribí… “Hay cosas que son demasiado grandes para nosotros los seres humanos: el dolor, la soledad y la muerte, sino también la belleza, lo sublime y la felicidad. Para ellos hemos creado la religión. ¿Qué pasa cuando la perdemos? Esas cosas son todavía demasiado grandes para nosotros. Lo que queda para nosotros es la poesía de la vida individual. ¿Es lo suficientemente fuerte como para soportar los abates de la sociedad establecida?”.


Sin respuestas, me hice materia con la bicicleta y rodee por la autopista el final del Dique San Roque para retomar la Ruta 73 y pedalear hasta Falda del Carmen y hacer la última escala de la jornada.
El sol, se había adueñado del cielo, esquivando las nubes y empujando la lluvia hacia otras latitudes y la tarde se iba completando con un vientito caluroso con dirección nordeste.
Así, con el cuerpo casi entero, llegué pasada las 15 horas a la ciudad de 40 mil habitantes pero con vida de pueblo. Histórica y pintoresca localidad, fundada en 1588 por un casco de estancia de jesuitas.


De esta manera, fui a descansar al Hostel Alta Gracia, situado a pocas cuadras del centro histórico de la ciudad. Y a pensar, si vivir es suficiente para ser feliz y que somos criaturas estratificadas, llena de abismos, con almas de azogue, con las mentes cuyo color y cambios de forma se dan como en un calidoscopio que se agita constantemente.

Próxima Estación, Che Guevara

jueves, 28 de abril de 2016

Córdoba en Bicicleta: Valle Hermoso

"Marcel Proust solía decir que la exploración verdadera no consiste en ver nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos"

El sol ya estaba vestido de manera pomposa por las nubes y yo seguía dando vueltas alrededor de la bici, buscando que todo esté lo más perfecto posible para poder empezar a rodar por las sierras. 


El negro Marcos, fiel a su costumbre de supervisarlo todo, me corrigió el equipaje y colocó el aislante en el volante, “no tiene peso” me aclaró y afirme su apreciación. Entonces, inflé las cubiertas por última vez y me despedí de Yacumama y de su gente.
Sólo, pedal contra pedal, salí vía La Falda. La mañana, gris y con algunos rebeldes rayos de luz, me iluminaron en mis primeros kilómetros por la Ruta 38.
Sin un apoyo humano solvente que te invite a seguir cuando uno flaquea o quiere compartir lo sucedido, fui yo mismo, conversando con mi interior, el que siempre me invitó a ir por más.
Porque entendí, que el verdadero director de nuestra vida, es la oportunidad - un director lleno de crueldad, la misericordia y el encanto cautivador- donde las piernas te piden a gritos una pausa y posteriormente, se regocijan de alegría por lo entregado o el hambre, que a priori te mentalizas parar cada 10 kilómetros y el vientito a favor o una linda pendiente te invitan a seguir un poco más.

Justamente, viajando en bicicleta, lidias con tus egos a pura pasión. Siempre, intentando un poco más. Siempre, mirando hacia el futuro.
Así, pase por el poblado de Capilla del Monte, posteriormente por San Esteban hasta que decidí hacer escala en La Cumbre. Donde descanse en el verde césped de su rotonda para alimentarme y beber sin apuros para respirar el momento, sentir la fuerza de los latidos y para abrazarme a la inmensidad de la Pachamama, que me cobijaba.
Y en el relajo, tuve tiempo de escoger la birome y escribir mis pensamientos: “¿Está de manera que todo lo que hacemos se hace por miedo a la soledad? ¿Es por eso renunciamos a todas las cosas que vamos a lamentar al final de la vida? ¿Es por eso que tan pocas veces decimos lo que pensamos? ¿Por qué si hacemos nos aferramos a todos estos matrimonios rotos, las falsas amistades, fiestas de cumpleaños aburridos?”
Y seguí, en ese instante, no tenía tiempo de responder todas las incertidumbres surgidas sino que aún me separaban 15 kilómetros para llegar a La Falda. Y varios vaivenes ruteros para gastar energías en otras acciones.
Así fue que, pasadas las tres de la tarde, me hice presente en el pueblo serrano, el de las 7 cascadas y verdes y rocosas sierras. Pero la suerte no me acompaño a la hora de alojarme y decidí avanzar hasta la localidad siguiente, Valle Hermoso, esperando un mejor porvenir.


Porque en bicicleta, por experiencia, no es conveniente retroceder y ceder kilómetros ya recorridos. Y Valle Hermoso, fue mi cuna de descanso, un pequeño pueblo anclado en la misma carretera de 6 mil habitantes.
Doña María y su amabilidad, me recibieron en la Hostería Mic-Bel por $200 con merienda y desayuno. Un baño caliente recargado por energía solar y el partido de Boca Juniors por Copa Libertadores, fue la relajación exacta para el día siguiente.

Próxima Estación, Alta Gracia.

martes, 26 de abril de 2016

Que la vida siempre te encuentre con un ticket...

Me senté frente al computador para ver-observar-analizar “Tren de noche a Lisboa” y viaje en un coche junto al profesor. Caminé su historia, respire la brisa de mar y balbuceé en sus palabras…


“No me gustaría vivir en un mundo sin catedrales. Necesito su belleza y grandiosidad, en lugar de los colores sucios de los uniformes militares. Amo las poderosas palabras de la Biblia. Necesito la fuerza de su poesía. La necesito contra el decaimiento del lenguaje, y las consignas inútiles de los dictadores.
Pero hay otro mundo en el que no deseo vivir, un mundo en el que el pensamiento independiente es despreciado y las cosas que mas aprecio, denunciadas como pecado. Un mundo donde nuestro amor es exigido por tiranos opresores y asesinos. Y lo más absurdo, la gente es exhortada desde el púlpito a perdonar a estas criaturas y hasta amarlas.
Es por esta razón, por la que no podemos simplemente poner la Biblia de lado. Tenemos que desecharla completamente. Ya que sólo habla de un Dios vanidoso y arrogante. En su omnipresencia, El Señor nos vigila día y noche. Toma nota de nuestras acciones y pensamientos, ¿Pero qué es un hombre sin secretos, sin pensamientos y deseos que él y sólo él conoce? ¿Dios nuestro Señor, no considera acaso que nos roba el alma con su curiosidad desenfrenada? un alma que debe ser inmortal… Pero, ¿quién seriamente querría ser inmortal?  ¡Qué aburrido saber lo que sucede hoy, este mes, este año… no importa! Nada tendría importancia.


Ninguno de los aquí presentes, quiere saber lo que sería vivir eternamente. Y es una bendición no saberlo nunca.  Os puedo asegurar una cosa, sería un infierno este eterno paraíso de la inmortalidad. Es la muerte y sólo la muerte, lo que le da a cada momento belleza y horror. Sólo a través de la muerte el tiempo es algo vivo. ¿Por qué Dios no lo sabe? ¿Por qué nos amenaza con una eternidad que sólo puede ser insoportablemente vacía?"...


* Discurso que Amadeu do Prado recita durante su acto de graduación.

jueves, 21 de abril de 2016

Estación San Marcos Sierras

“No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir y evócala luego.
Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino”
Horacio Quiroga


Sujetos que se convierten en objetos que rodean tu vida, te dan un pellizco y nos recuerdan que, si pasamos por la vida adormilados, vamos dejando atrás la oportunidad de vivir en mayúsculas.
No hace falta ser espía, ni abogado o formar parte de una empresa para vivir de verdad. Pero sí aprovechar los momentos, no posponer eternamente el comenzar a perseguir nuestros sueños (alguno, aunque sea humilde, que nos haga avanzar).
Entonces, nos invitan a correr unas veces (tras lo que deseamos) y a parar otras; porque a menudo merece la pena llegar cinco minutos tarde a un encuentro para escuchar a un músico callejero que, sin saberlo, está tocando nuestra canción.
Y con la lluvia haciéndose añicos en el parabrisas del auto, llegué a San Marcos Sierras, pequeño pueblo ubicado al Noroeste de Punilla, emplazado en un valle rodeado de montañas, ríos y bosques nativos, con un marcado acento en el cuidado del medio ambiente. 


Y me abracé con Marcos, mi amigo, que hizo de anfitrión en mi estadía en Yacumama, sitio de hospedaje ecológico y de talleres de bio-construcción. En donde surgieron los vasos de vino, mucha risa y compromiso con la vida misma y con la Pachamama.
Esta característica de pueblo ecológico se evidencia en el aire que se respira, en sus calles de tierra, en la abundancia de pequeños productores (sobre todo de miel) y en la feria artesanal del pueblo.
San Marcos, es además, uno de los asentamientos hippies más importante del país, rodeado por el río San Marcos y el río Quilpo.
Pues, aquí, obramos en la construcción de un techo con arena volcánica, cal y agua, junto a Gonzalo y Mark, propietarios del complejo.
Así, fueron mis días aquí. De manera tal que sólo resta agradecer la amabilidad de los locales y del negro Marcos, fiel compañero de la vida. En definitiva, la bicicleta, me estaba esperando, para rodar por las sierras y el vientito en la cara, extraña ya esa adrenalina de libertad…

Próxima estación, La Falda… 


Yacumama: es un emprendimiento en permacultura iniciado en el año 2011 con la adquisición de dos hectáreas de terreno en el pueblo de San Marcos Sierras, Córdoba, Argentina. El terreno está cubierto en su mayor parte por monte nativo en recuperación – antiguamente era una chacra – y la idea es permitir su recuperación con el menor impacto humano posible. Entre las árboles y arbustos del monte nativo encontramos en nuestro terreno: chañar, molle, mistol, quebracho, algarrobo, tusca, espinillo, tintitaco, brea, garabato, jarilla, así como muchos tipos de plantas medicinales y aromáticas.
En estos años nos hemos dedicado especialmente a la construcción con materiales naturales, utilizando la mayoría de las técnicas conocidas (cob, quincha, superadobe, ladrillos de adobe, paja encofrada…) y experimentando con nuevas soluciones, así como con energías renovables, baños secos, huerta orgánica y tecnologías apropiadas, como ser los lavarropas a pedal y la energía solar, entre otras.


El futuro de la humanidad será sustentable o no será. Desde Yacumama esperamos aportar nuestro humilde granito de arena en esta empresa.

Fuente: http://yacumama.com.ar

lunes, 18 de abril de 2016

Ayúdenme a mirar

Somos viento, nosotros. No el pecho que nos sopla.
Somos palabra, nosotros. No los labios que nos hablan.
Somos paso, nosotros. No el pie que nos anda.
Somos latidos, nosotros. No el corazón que lo pulsa.
Somos puente, nosotros. No los suelos que se unen.
Somos camino, nosotros. No el punto de llegada ni de partida.
Somos lugar, nosotros. No quien lo ocupa.
No existimos, nosotros. Sólo somos.
Sup Marcos


Me fui. Nos vamos siempre en realidad cuando queremos escapar de la realidad abstracta de la sociedad establecida y opresora.
Mentida y oscura sociedad, manejada por políticos incoherentes y adherentes al establishment impuesto por la bandera de estrellas y bastones, que pisa cabezas, que aborta países y descuartiza la historia, vivida y sentida.
Entonces, ahí, es cuando uno se escapa a respirar. A sentir la Pachamama. A abrazarse a los más natural. A conocerse a uno mismo, sin intermediarios ni medios de comunicación.
Y así, la carretera, me fue fiel en mi camino a Córdoba, justamente, la provincia que más voto sacó el actual presidente argentino. ¿Contradictorio? No, justamente, sus sierras, sus aguas y su vegetación, son el escenario que elegí para rodar con la bicicleta y despojarme de todo prejuicio establecido.
Soltarme, limpiar el cuerpo de podredumbre y fluir en el andar de dos ruedas mágicas impulsadas por mi fuerza interior y por la energía de la Tierra.
Tienes que respirar, me dijo un amigo hace un tiempo, cuando el aire se vuelca insoportable para no lastimarte.
Y fui, entonces, hacia el aire de las cumbres.

Próxima estación, San Marcos Sierra…  

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Fuego Interior

“Todo tu cuerpo está lleno de fuego y también de espíritu –me dijo- ocupamos el cien por cien dentro de ti. El aire son tus maneras de pensar y ascienden si eres ligero. De agua tenemos más del 80 %, que son los sentimientos y se evaporan. Y tierra somos menos del 20 % ¿Qué te cuesta cargar con eso?...”

Abuela Margarita


Entrevista completa: click

viernes, 27 de noviembre de 2015

La vida es un regalo...

“…no pretendo que el autor sea el mensaje
sino que el mensaje sea el autor,
no soy el autor de estos escritos
el autor es la divinidad que habita en nuestro interior…”
Arnau de Tera


Martín, de 6 años, vive sin bombas, sin robos, sin comida chatarra, sin televisión pero vive con su familia, juega al aire libre y se ríe de su vida... (la sociedad de consumo, lo denomina "pobre" y lo llama "primitivo") — en San Juan De Oro, Jujuy, Argentina.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Tips y Recomendaciones para viajar a Cuba

¿Dónde dormir en Cuba? ¿Qué transporte usar en Cuba? ¿Necesito visa de turista? ¿Qué dinero llevo a Cuba? ¿Necesito seguro médico para ingresar? Guía práctica para viajar en mochila por Cuba...

El Sentir y el Recuerdo son almas gemelas.
No existe el uno sin el otro.
Así, el Amor y la Existencia y, por tanto,
el Olvido y la Inexistencia, también lo son...
La Memoria (íntima y colectiva), la Mar,
la Madre Tierra y las palabras, lo saben...
Gracias, por estar en el Camino.
Gonzalo Clandestino

Cuba, fue el viaje más esperado de todos los viajes que hemos caminado. Y debo confesarles, que fue el mejor viaje que hemos asimilado en enseñanzas y aprendizajes. Sólo, resta agradecer el momento que partimos hacia la isla. No lo duden, viajen, y llénense de magia.
Aquí, les dejamos una guía de inquietudes que tuvimos al viajar y que fuimos resolviendo a diario, junto al pueblo cubano.


¿Necesitas visa de turista? Para ingresar a la isla, hay que llevar una tarjeta de turista. Si viajas con paquete turístico, el precio de la misma está incluido en el paquete que la agencia de viaje promociona o si lo haces por tu propia cuenta, debes acercarte a la Embajada de Cuba.
Dirección: Virrey del Pino No. 1810, Corner Arribeños y 11 de Septiembre - Belgrano, Buenos Aires. Teléfono: 4782-9049 / Fax: 4782-9149 Correo: embacuba@arnet.com.ar

Para la misma, no es necesario sacar turno y te lo dan en el momento. El horario de atención es de 9 a 12 hs (para realizar este trámite). El valor es de $18 dólares y es conveniente hacerlo de manera personal, ya que si envías a otra persona, el costo es mayor.
Los requisitos es tener el Pasaporte vigente, con al menos 6 meses de vigencia, ticket de avión (ida y vuelta) y una reserva de hotel o dirección de una casa de familia en La Habana.
Posiblemente, pueden pedirte el seguro médico.

Dinero: Principalmente, llevar Euros. A los dólares le retienen el 20 %. Es decir, el que apuesta al dólar, pierde.
Hay dos monedas de curso legal y el turista puede acceder a las dos: el peso cubano convertible (CUC) y el peso cubano (CUP).  En principio a los euros los van a cambiar en casas de cambio (CADECA) por CUC (pesos convertibles). Cada CUC equivale a 25 pesos de MONEDA NACIONAL. Para dejar en claro: por un lado hay pesos convertibles (CUC) y por otro Pesos Moneda Nacional.
A los CUC no lo aceptan en TODOS los lugares pero si en la gran mayoría. Te podes comprar una pizza (10 pesos moneda nacional) con 1 CUC y te dan el vuelto en moneda nacional, es decir unos 15 pesos moneda nacional. Así van acumulando moneda nacional para ir, por ejemplo a COPELIA (famosa heladería) que solo recibe moneda nacional y NO CUC. O también a algún "paladar" (restaurant) que solo recibe moneda nacional.
Y sobre la tarjeta de crédito, hay que chequear antes de viajar que no sean entidades estadounidenses.

Seguro Médico: es otro requisito importante a tener en cuenta cuando planificamos el viaje a Cuba, ya que al ingresar al país, te lo pueden solicitar. O por caso, te lo pueden pedir en el transcurso de la estadía en la isla.
En mi caso, lo contraté en Asegura tu viaje (click)

¿Es seguro caminar por Cuba? Desde mi experiencia, es el país más seguro de los que visite. Les recomiendo no tener ningún temor, aunque dicen los mismos cubanos, que en La Habana y en Santiago de Cuba, es peligroso. Disfruten, caminen, bailen, que Cuba los va a sorprender.

Transporte: antes de viajar quizás sea el estigma de los mochileros pero hay variantes y ofertas para recorrer la isla y que no sea solamente mediante empresas de turismo.


Bus local o Guagua: el boleto cuesta $2 pesos cubanos (Moneda Nacional) y puedes recorrer toda la ciudad de La Habana.

Taxi: que en su mayoría son los carros antiguos, al que ellos le llaman “máquinas”, cuestan $5 pesos cubanos (Moneda Nacional) por persona. También, hay taxis en bicicleta y taxis a caballo, de menor valor.

Bus larga distancia o Provincial: aquí hay dos tipos de transporte, los que acceden los trabajadores y los que son para turistas. En los buses para trabajadores, los turistas no pueden acceder aunque, en alguna oportunidad, lo hemos utilizado.
Y el viazul, es una empresa de transporte que ofrece líneas regulares a los lugares más interesantes desde el punto de vista del viajero, y dispone de horarios. Los tickets se cobran en Pesos Cubanos Convertibles (CUC).  web de viazul (horarios y precios)

El dedo o botella: Los bajos índices de criminalidad que hay en Cuba favorecen que la práctica del autostop sea habitual en el país. El compartir un vehículo es legal. El precio a pagar depende mucho de la distancia, pero lo normal está entre 5 y 20 CUC.

Tren: Hay una amplia línea férrea en la isla pero la que más se destaca o podemos utilizar, es la que une La Habana-Santiago de Cuba. Los boletos, para extranjeros o cubanos residentes en el exterior se abonan en CUC.
Desde mi experiencia, que viajamos de Santiago a La Habana, les puedo decir que compren el ticket con antelación porque hay pocos lugares reservados para extranjeros. Horarios y Frecuencias de Trenes (click)


¿Dónde dormir de manera económica? En la isla, es muy frecuente ir caminando y observar en las puertas de las casas o en su frente, un ancla azul. Justamente, esta identificación, son las denominadas “casas de alquiler” que están oficializadas por el Estado para albergar a turistas.
Éstas, se consiguen de $15 a $20 CUC dependiendo la ciudad y la época del año. Cada casa, por lo general, tienen aire acondicionado, baño privado (otros no) y heladera en la pieza (solo algunas, sino se puede usar la de la familia) y agua caliente. En muchos casos, son habitaciones con llave, aunque no creo que haga falta o departamentos privados.
En cuanto al recorrido o lugares que a nosotros nos gustaron, debo decir que fuimos de la Habana hasta Santiago de Cuba. No fuimos a la provincia de Pinar de Río donde dicen que es Hermoso. A continuación, les dejo algunas direcciones.


A) La Habana: Casa de Jorge Luis y Yovi. Calle Soledad N° 161 (ALTOS) entre San Lázaro y Jovellar. CENTRO HABANA (esta a unas 20 cuadras de la Habana Vieja). Tel 537 878 1127

B) La Habana: Casa de Isabel y Roberto. Calle Soledad 166 Depto 1 Piso 1 entre San Lázaro y Jovellar. Centro Habana. Tel 537 873 5343

C) Santa Clara: Casa Antonio Acosta Castro. Calle Maceo N° 9 (altos) entre independencia y Céspedes. Tel: 222630 / Cel: 0152973873 Mail: antonio@acopiovc.co.cu


D) Trinidad: Hermoso pueblo colonial. Tiene a 10 km playa Ancón. Además de un poco de Selva con río luego de una caminata de hora y media. Casa: Nelva Balmaceda y Carlos Adolfo Jellez. Calle Jose Mendoza (ex Santana) N° 562 entre Agustín Bernal y Ernesto Valdez muñoz. Tel: 0141 998 545 / 01 5313 0277

E) Playa Girón: No es la gran cosa. Muy pequeño. La playita es linda, y el cartel de bienvenido también. Solo hay una casa de alquiler, recomiendo reservar antes. Nosotros lo hicimos desde Trinidad. Casa Miguel y Odalys. Se encuentra entre los dos edificios grandes (de 3 pisos) Tel 0145 984194 Mail: migueodalis69@yahoo.es


F) Santiago de Cuba: Casa de Poaiguk Lan y Carlos. Calle Gral. Portuondo (ex trinidad) N° 664 entre Calvario y Moncada (a 6 cuadras del cuartel de Moncada) Tel: 0152 837706

G) Playa Guardalavaca: del Caribe, lo mejor, incluso mejor que Varadero. Queda lejos e incomodo pero por las dudas dejo la dirección. Casa Iliana Riveton García, Casa N° 230 Frente a la estación de policía. Tel 430635. Es un poco más caro, a $20 CUC.

H) Playa Varadero: no encuentro la tarjeta (prometo a la brevedad postear esta casita)

I) Santi Spiritus, Ciego de Ávila, Cienfuegos y Holguín: Son tres ciudades coloniales, lindas pero no son lugares mágicos. De todas maneras les paso direcciones: Sanct Spiritus: Casa Ana, calle luz Caballero N°9 Tel. 327674 Ciego de Ávila: Casa Araceli, Calle Libertad N° 208 Cienfuegos: Casa lili y Michel, Av 50 N° 3312 Tel. 54 43 513778 Holguín: Casa Villa Lois, Carretera Gibara N° 383 Tel 466971

Algunos precios de 2013: 1 pizza individual de $10 a $15 pesos ($0.50 CUC) 1 lata de cerveza $20 a $25 pesos ($1 CUC) 10 bochas de helado en Copelia $5 pesos (solo moneda nacional) 1 Botella de agua mineral grande $30 pesos ($1,15 CUC) 1 plata de fideos en la calle $15 pesos ($0.70 CUC) 1 Menú de comida en Paladar con bebida x persona $50 pesos ($2 CUC) Desayuno en casa de familias $3 CUC. (ABUNDANTES) 1 lata de gaseosa $15 pesos ($0.70 CUC) Comida en casa de familia (para darse un gustazo) $5 CUC.

El primer deber de un hombre de estos días, es ser un hombre de su tiempo.

José Martí

El viaje, es la vida misma...

Que el sol te traiga nueva energía cada día. Que la luna dulcemente te restaure por la noche. Que la lluvia se lleve tus preocupaciones. Que la brisa sople nueva fuerza dentro de tu ser. Que puedas caminar suavemente por el mundo y conocer su belleza... todos los días de tu vida.
Bendición Apache


Para estas fechas del año 2008, regresaba a la Argentina, después de caminar hasta México, ida y vuelta, al derecho y al revés... Y el resultado, fue (y es) un soplo de aire fresco en el recinto de un alma hasta entonces, encerrada entre cuatro paredes. Fue (y es) la transición entre un sótano estrecho y maloliente y una pradera abatida por un fuerte viento en lo alto de una montaña y una brisa fresca del mar... Y el pequeño mundo que nos retiene, y que se compone de unas pocas cosas materiales, que se poseen o se desean, se transforma en la posesión del mundo entero, en una nueva comprensión y percepción, más amplia y más valedera... 

(Busquen su propio camino y encuentren su propia verdad y respeten la de los otros. Y buen viaje!!!)

martes, 13 de octubre de 2015

Estación Villa La Angostura

“…para escribir el libro esencial, el único libro auténtico, un gran escritor no tiene que inventárselo, en el sentido usual, puesto que existe ya en todos y cada uno de nosotros, sino traducirlo. El deber y la tarea de un escritor son los de un traductor”
Marcel Proust


La Angostura, es una pequeña ciudad de los lagos patagónicos y sabía a priori, que me debía un regreso, ya que habían pasado 10 años de la última vez que la había visitado. Y salimos con Juli, por la nominada Ruta Nacional 40 cerca del medio día.
Cuando el sol, inmenso entre los cerros, alumbraba nuestro recorrido entre curvas y contra curvas. Y los mates con chipá, se fueron degustando con alegría y entusiasmo, mientras trabajábamos la memoria y nuestra historia. La de la familia, la infancia y el presente.


Porque, como dice Marcel Proust, “los trastornos de la memoria tienen mucho que ver con las intermitencias del corazón”. Y junto a los latidos de los tambores, nuestros corazones fueron danzando murga rioplatense, entre mate y mate, el cuerpo se dejó llevar, como el agua del río Bonito, que camina, todos los días, hasta desembocar en la Bahía San Patricio.
Seguramente, manifiesta Proust,  “la existencia de nuestro cuerpo, que nos parece semejante a una vasija es donde está encerrada nuestra espiritualidad, lo que nos anima a suponer que siempre están en posesión nuestra todos los bienes interiores, las alegrías pasadas y todos los dolores”.
Así, entre dolores y amores, pasamos Puerto Manzana, para luego llegar a la villa, que se encuentra ubicada a 870 msnm, al margen del Lago Nahuel Huapi, sobre los faldeos de los cerros Bayo, Inacayal y Belvedere.


El panorama, es inmensamente peregrino y se necesitan muchos ojos para alcanzarlo todo. Mientras la cámara disparaba diapositivas a mansalva, intenté llenarme el alma y los pulmones de azul clarito.
Respirando, la misma región que supieron habitar los poyas y los puelches, en el siglo XVII, rodeada de lagos, bosques nativos y montañas. Aunque el tiempo ha cambiado y mucho la fauna y la flora de aquellos tiempos. Porque el tiempo, transforma la realidad y deja a un margen, lo establecido y lo metafísico.
Así como la Pachamama, sufre el paso del tiempo y la ambición del hombre al servicio del capitalismo, nosotros, los humanos, también vamos mutando.
Aunque Proust, afirma “El tiempo que cambia a las personas no modifica la imagen que de ellas nos ha quedado. Nada resulta más doloroso que esa oposición entre la alteración de las personas y la fijeza del recuerdo cuando caemos en la cuenta de que tenemos una vida vagabunda, pero una memoria sedentaria (vol. VII)”.


Y entre la memoria, el pensamiento, la transformación y Proust, retomamos a la ciudad que nos vio salir. Bariloche, con el imponente Nahuel Huapi, fue el escenario del regreso y de la mutación, de aquella tarde.
Buen viaje y buenos vientos…

La localidad se encuentra a:
-  42 km del límite con Chile.
- 60 km de Villa Traful.
- 87,6 km de San Carlos de Bariloche.
- 92,2 km de San Martín de los Andes, por el camino de los 7 lagos.
- 479,4 km de Neuquén capital.
- 1634 km de la ciudad de Buenos Aires.

Próxima Estación, Santa Teresita…